Terapia de Aceptación y Compromiso
De entre las terapias que suelo usar con más frecuencia en consulta destacaría la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), que tiene como objetivo crear una vida rica y significativa para el paciente, aceptando el dolor que inevitablemente viene con ella.
La ACT se presenta como una alternativa a la psicología tradicional y es un modelo de psicoterapia que está respaldado científicamente.
El autodescubrimiento y la clarificación de valores son elementos imprescindibles en este tipo de terapia, en la que el paciente debe preguntarse y cuestionarse qué clase de persona quiere ser, qué es lo verdaderamente valioso en su vida y desde qué creencias y valores actúa.
La Terapia de Aceptación y Compromiso es una muestra de que la intervención psicológica no tiene por qué centrarse en mitigar o eliminar los síntomas: es también útil ofrecer herramientas para que el paciente sea capaz de convivir con el malestar y no obsesionarse con tener el control de todo lo que experimenta.
Es, a su vez, una base desde la cual se predispone a la persona a no preocuparse tanto por bloquear sus preocupaciones y centrarse más en fijar la atención en otros aspectos del momento presente.